Ukraniavolvió a llevar la guerra al corazón del aparato militar ruso con una serie de ataques contra instalaciones estratégicas vinculadas a la aviación deMoscú, en una señal de queKievprocura degradar no sólo la capacidad ofensiva del invasor, sino también su estructura de mantenimiento, producción y modernización de aeronaves.La evaluación final de los daños todavía seguía en curso.Más allá del detalle técnico, el mensaje político-militar es claro:Ucraniainsiste en una estrategia de desgaste profundo sobre la infraestructura crítica rusa, apuntando a centros que permiten sostener la guerra aérea de una potencia invasora que, desde el comienzo de la agresión, ha descargado misiles, drones y bombardeos sobre ciudades, población civil y sistema energético ucraniano.Y en una guerra larga, esa combinación entre resistencia ucraniana y fatiga política europea puede resultar tan decisiva como cualquier ataque sobre una pista o un hangar.Por un lado,Ucraniademostró que sigue teniendo capacidad para golpear activos militares rusos valiosos lejos de la línea del frente.Las versiones sobre el alcance exacto del golpe todavía eran parciales y, como ocurre habitualmente en este tipo de episodios, los datos inmediatos quedaban cruzados por la guerra de propaganda y la dificultad de verificación independiente.Mientras el frente militar sigue escalando, el frente político y financiero europeo volvió a mostrar fuertes tensiones.Un día después, el blanco fue la planta deStaraya Russa, donde, de acuerdo conKiev, fueron alcanzados un hangar y un aviónL-410.Allí, el gobernador impuesto porMoscú,Mijaíl Razvozháyev, informó este jueves un ataque con drones sobre la ciudad.Sin embargo, el restablecimiento no sería inmediato y demandaría semanas, un plazo que deja abierta la pulseada política conOrbán, quien endureció aún más su posición en plena campaña electoral en su país.Así, la jornada dejó una doble postal de esta guerra.ElEstado Mayorucraniano informó que fueron alcanzadas la plantaAviastar, en la región deUlianovsk, y la123.ª planta de reparación de avionesenStaraya Russa, en la región deNóvgorod, dos objetivos sensibles para la logística aérea rusa.Según la versión difundida por las fuerzas ucranianas, el ataque contraAviastarse realizó el16 de marzoy afectó hangares y áreas de estacionamiento, con daños sobre aeronaves apostadas en el predio.Por otro,Europavolvió a exhibir que su respaldo aKievno depende sólo de la voluntad estratégica de frenar aMoscú, sino también de sus propias fracturas internas.Esa fábrica integra la estructura de laCorporación Unida de AviacióndeRusiay produce, entre otros, aviones de transporte militarIl-76MD-90Ay tanquerosIl-78M-90A, además de realizar mantenimiento sobre aparatos pesados.En ese marco, estos ataques aparecen como acciones defensivas de profundidad destinadas a reducir la capacidad material del agresor y a elevar el costo interno de la campaña delKremlin.En paralelo, también se reportó una nueva ofensiva ucraniana sobreSebastopol, en laCrimeaocupada porRusia.EnBruselas, los líderes de laUnión Europeadiscutieron este jueves un paquete de ayuda por90.000 millones de eurosparaUcrania, pero el primer ministro húngaro,Viktor Orbán, mantuvo su bloqueo y condicionó su aval a la reactivación del oleoductoDruzhba, dañado desde enero.Volodimir Zelenskyadvirtió ante los europeos que la situación es muy difícil y remarcó la urgencia de destrabar esos fondos, esenciales para sostener tanto la defensa como el funcionamiento básico del Estado ucraniano.El núcleo del conflicto conHungríay, en menor medida, conEslovaquia, pasa por la interrupción del flujo de petróleo ruso a través deDruzhba.Reutersinformó que expertos de laUEya llegaron aUcraniapara revisar el estado del sistema y colaborar en su reconstrucción, mientrasKievaceptó apoyo técnico y financiero europeo para restaurar el tránsito.
Ucrania ataca plantas de aviación rusas
Ucrania atacó instalaciones estratégicas de aviación en Rusia, incluyendo plantas en Uliánovsk y Staráia Russa. Estos ataques son parte de una estrategia para agotar el potencial militar del agresor. Mientras tanto en Europa, se discute un paquete de ayuda de 90.000 millones de euros para Ucrania, pero Hungría bloquea los fondos, exigiendo la reactivación del oleoducto Druzhba.