Moscú convocó ayer, viernes, a los embajadores británico y francés en protesta por un ataque con misiles ucranianos 'Storm Shadow'.
Este incidente ha provocado una seria reacción diplomática de Rusia. Las autoridades del país presentaron una protesta, señalando el uso de armas de producción occidental.
Los misiles 'Storm Shadow', suministrados a Kiev por sus aliados, se han convertido en un punto de atención particular. Moscú considera su uso una amenaza directa a la seguridad y una violación de los acuerdos existentes.