La fiesta de Fin de Año organizada por una empresa rusa para sus empleados en Moscú se convirtió en una tragedia. En uno de los cócteles se utilizó nitrógeno líquido para crear efectos visuales, pero a los invitados no se les advirtió del peligro. Como resultado, un asistente, Sergey, se desplomó inmediatamente y fue trasladado al hospital con un grave desgarro abdominal.
Los expertos médicos explicaron que la rápida evaporación del nitrógeno genera un gran volumen de gas que puede romper órganos internos. Sergey fue trasladado a la unidad de cuidados intensivos y recibió una cirugía de emergencia. Su estado ahora es estable, pero continúa recuperándose. La causa del incidente está bajo investigación y el uso de nitrógeno líquido en lugares públicos se ha reforzado.