Rusia planea subir el IVA del 20 % al 22 % en 2026 para financiar su campaña militar en Ucrania. La economía del país se ve debilitada por la guerra, y sectores como la metalurgia y la energía están en crisis. El gobierno sostiene que el aumento de impuestos es necesario para garantizar la seguridad y brindar apoyo social a las familias involucradas en la operación militar.
Tras el anuncio del incremento del IVA, el presidente Vladimir Putin afirmó que los ciudadanos entenderían y respaldarían el aumento de impuestos siempre que el Estado cumpla con sus obligaciones sociales y garantice la seguridad. Mientras tanto, corporaciones rusas como Rosatom, RusHydro y RZhD están experimentando una caída de ingresos debido a sanciones y a la caída de la demanda de petróleo y gas.
Los economistas advierten que las nuevas medidas fiscales podrían empeorar la inflación y provocar una estanflación. Las pequeñas empresas se verán especialmente afectadas: los impuestos sobre coches, electrónica y servicios duplicarán su carga tributaria. Al mismo tiempo, un rublo más fuerte y una política monetaria más estricta podrían empeorar la crisis, generando tensiones entre las instituciones económicas y financieras del país.